Me levanto en tu fotografía, cada día invento una actitud y aunque no estés clara yo te invento en mis pensamientos y en mi corazón. – hace mucho que Sebastián no sentía esto por una persona, además no era la primera vez que sentía esto por esa persona. – nadie tiene un pacto con el tiempo ni con el roció de la flor si desapareces yo te encuentro en la misma esquina de mi habitación. – mientras hablaba a solas en su habitación recordaba los momentos que pasaron juntos, no entendía como era que había sucedido todo esto, se le caían las lagrimas de la emoción, al sentirse tan bien, al sentirse tan vivo, como no se había sentido en mucho tiempo – cada día que pasa te pienso y te vuelvo a mirar cada cosa en su sitio el pasado presenta en el polvo mis celos se juntan y quieren tenerte caminando conmigo no he movido tu foto en el tiempo y los años si me hablas de lejos procura avisarme y así contenerme y así imaginarme que te tengo aquí – era un poco tonto todo esto, porque nunca la había dejado de ver pero esta vez la vio hermosísima como la primera vez, y recordó que fue lo que lo fascinó, recordar aquella fiesta lo ponía un poco nervioso, recordar su mirada, su sonrisa, recordar que alguien decía – aquí esta al fin ya como una señorita Kajol Dezza – sí, fue en su fiesta de quince años donde recordó lo hermosa que era, una belleza tan rara y tan atractiva como su nombre, no se sabía si era un ángel o un mortal, su acento español le ponía la piel gallina - Hola, te vez tan hermosa – ambos reían.
-Gracias, pero igual vas a tener que esperar para bailar conmigo
-Esperaría toda la vida por ti. – aquella noche no pudo dormir, al día siguiente fue a buscarla.
-Hola, ¿se encuentra Kajol? – preguntaba Sebastián un poco nervioso, pues el padre de ella nunca lo trató muy bien.
-mira jovencito no vuelvas a buscarla, te lo digo por tu bien, no sé qué es lo que quieras con mi hija, pero por favor no la busques más, hay muchas niñas parea ti, por favor entiéndelo mi hija no.
-señor no lo entiendo, disculpe solo quería hablar un rato, mire mis intenciones son buenas, lo último que quisiera seria dañar a su hija, por favor yo sé que nunca le caí bien, pero deme una oportunidad.
- yo sé que no eres una mala persona pero no puedes ni siquiera ser amigo de mi hija, niño te lo suplico, no sigas mas – sebas no entendía lo que pasaba, se suponía que aquel hombre era un roble pero ahora estaba llorando, no solo eso, sino que le estaba suplicando que no vuelva a ver más a su hija – no sabes el daño que le haces – sebas se conmovió mucho y no pudo evitar llorar.
- no entiendo explíqueme que es lo que pasa.
-bien te lo voy a decir de una vez por todas, será mejor así, desde muy pequeña Kajol sufrió del corazón, los doctores dijeron que no se podía evitar una muerte prematura y que no se podía hacer nada, una operación no sería suficiente, nos pidieron por favor que le evitáramos cualquier tipo de emociones desequilibrantes, su corazón puedo resistir, pero muy poco, y bueno todo iba bien hasta que nos mudamos acá, ella siempre fue una niña muy feliz, porque nunca hubo un motivo para que se sintiera mal, gracias a dios nunca fue caprichosa ni nada de lo que es nada, siempre fue una niña ejemplar, siempre la llevábamos a consulta para ver cómo iba, por que habían esperanzas de que su corazón se fortalezca con el ritmo de vida que llevaba, pero como te digo hasta que nos mudamos acá, recuerdo esa tarde tan espantosa, ella tenía trece años cuando sufrió su primer desmayo, pensando lo peor la llevamos a la clínica y nos dijeron que al parecer tuvo una emoción muy fuerte, por eso el desmayo, nos dijeron que la tengamos más vigilada pero confiamos que solo habría sido algún susto y que no pasaría mas, aunque igual la cuidábamos mucho, su vida era el colegio y la casa nada más, teníamos miedo de dejarla salir, por aquel suceso, y bueno poco a poco fuimos dándonos cuenta qué era lo que pasaba en realidad, estaba enamorada, si, mi niña estaba enamorada de un tal Sebastián, este muchacho siempre le decía lo bien que se veía y que le gustaba mucho, ella consciente de su enfermedad trataba de no hacerle caso, es más trataba en lo máximo en hacerle desplantes, asó poco a poco este muchacho dejó de hablarle, nosotros estábamos muy contento de que ya no piense en él, pues sabíamos el daño que eso le hacía así que pasó un año y medio, y bueno decidimos festejarle sus quince años, todos estábamos muy felices, pero a la mañana siguiente se puso como la primera vez que le dio una crisis y ella nos dijo que había pasado, nos dijo que como había pasado mucho tiempo desde la última vez que le habló, decidió invitarlo, pensaba que ya no sentía nada por él, pero se equivocó y se puso peor aún, y hoy tuvimos que llevarla de emergencia a la clínica, tienes suerte de haberme encontrado por que vine a cambiarme, estoy de salida muchacho, puede que esta sea la última vez que vea a mi hija, espero que hora me entiendas, espero que la perdones porque a pesar de todos los desplantes que te hiso, tu eres quien le robó el corazón, sí, tú, con todas tus locuras, con todos esos poemas que le escribías, ahora ya lo sabes, eso estado debo irme – el ambiente se tornó fúnebre, las lagrimas eran incontrolables por ambas partes.
-Señor, déjeme verla aunque sea de lejos, por favor, necesito verla por última vez, mire le juro que si se recupera no vuelvo a verla en toda mi vida, pero necesito despedirme – aquel hombre tomo del hombro al chico.
-Bien, vamos.
Ya en la clínica, Sebas veía correr enfermeras de un lado a otro, esto lo preocupó mucho un doctor se acerco y le dijo que podía pasar a verla, a verla por última vez, pues lo había prometido, por más que le parta el corazón hacer eso, Sebas entro lentamente y vio una chica hermosísima tendida en una cama con muchos aparatos por todo el cuerpo
-Sebas, pasa – Le dijo ella – perdona por la demora pero me estaba alistando para que me veas por última vez, los doctores dicen que de una u otra manera no me queda más de un día de vida, y mis papas me dijeron que podía pasarlo contigo, ellos ya se despidieron de mí, me dijeron que pase estos momentos contigo.
-La verdad no sé qué decir, solo sé que te quiero, te quiero mucho.
-Dímelo a mí que estoy así por ti, valla que me pones mal he – risas – pero sabes, por un lado estoy contenta porque sé que estas últimas horas de vida que me quedan las voy a pasar contigo – Sebas tomó de su mano y la acariciaba suave mente, el ambiente tenso fue desapareciendo poco a poco, ambos se contaban, las cosas que pasaron desde que se conocieron. Ya era de noche cuando uno de esos aparatos empezó a sonar y kajol se queda tiesa y poco a poco fue perdiendo el color, sebas gritaba, los padres de kajol entraron con el tipo de la funeraria, pero Sebas se quedó ahí gritando, gritando muy fuerte, tomándole la mano y pidiéndole que no lo deje, pidiéndole a Dios que se apiade.
Han pasado siete días desde que sucedió esto, hoy vuelve a ser domingo en la mañana, Sebas está listo para ir a la iglesia para agradecerle a Dios por lo que hiso, porque aquella noche kajol volvió a despertar, nadie entendió lo que pasó y según los últimos exámenes kajol está totalmente recuperada y tiene mucho por vivir junto a Sebas.