jueves, 7 de abril de 2011

Rómulo



Las últimas tres horas serían decisivas para el futuro del muchacho, una operación podría salvarle la vida así como apagársela en un instante, pero si la operación no se llevara a cabo, el chico podrá quedar vegetal. El dilema lo vive un padre desesperado que ha perdido todo en aquel terremoto que ahora amenaza con llevarse a su hijo. Al parecer no fue suficiente la pérdida de su esposa y sus dos pequeñas de apenas uno y tres años, al parecer no es suficiente saber que al salir de ese hospital no le queda más refugio que la oscura soledad en la triste y funesta calle que solo sabe de muertos y escombros, que solo puede ofrecer mal olor y descomposición por doquier. La decisión de operar al niño solo depende de Rómulo, un hombre trabajador y hasta hace dos días con ganas de salir adelante y ganarse un nombre en el mundo de los autos. La decisión de entregar  a su hijo en las manos de un ser humano que no está libre de errores y nerviosismos depende de él. <<Es lo último que me queda, como puedo decidir correctamente, la sola idea de que ocurra lo peor me atormenta de tal manera que mi cuerpo no deja de temblar y mis dientes de tiritar>> Rómulo busca consuelo o por lo menos palabras de aliento en aquella señora cuarentona que se desempeña como asistenta social. <<Señor es lo único que se puede hacer, si usted alberga la esperanza de que un día su hijo vuelva a ser el de antes, tiene que aferrarse fuertemente a ella y no perder la fe>> aquella señora de semblante bondadoso y de brillo especial en sus ojos se esmera en tratar de tranquilizar a Rómulo y orientarlo a tomar la mejor decisión, pero no es así de fácil, Rómulo ha perdido todo lo que tenía, el seguro se venció un día antes de la catástrofe y sencillamente el no terminaba de asimilar la muerte de su esposa y sus hijas, y claro, quién podría tener la capacidad para tomar una decisión tan importante después de ver como un muro perdía consistencia y aplastaba a las mujeres más importantes de su vida, quien podría tener la capacidad de tomar tal decisión después de haber perdido todo lo que con tantos años de esfuerzo había logrado. ¿Quién? <<Señora por favor, que haga lo que crean conveniente>> aquel hombre se siente incapaz de decir sí o no, Se siente derrotado por la vida, por aquel destino que un día le dijo: Tú naciste pobre y pobre morirás. Aquel tipo sin ganas de vivir y mucho menos de saber que acurre a su alrededor, tiene en la cabeza emociones y rencores guardados que no lo dejan siquiera respirar, que presionan su cráneo a tal punto de sentir que en cualquier momento puede estallar. <<No podemos tomar esa decisión señor. Usted es el padre, usted decide, fíjese, de salir algo mal usted podría decir que fue nuestra culpa por tomar esa decisión>> La asistenta no pudo contener más su pronóstico sobre la salud del pequeño Gilberto de apenas onces años. Por otro lado Rómulo se ha percatado de lo que está pasando, ha podido discernir que los pronósticos sobre la salud de su hijo no son favorables y que por lo contrario, lo más probable es que ocurra lo peor, aquel metal que destrozó parte del cráneo del pequeño no saldría de ahí sin dejar secuelas. <<Que lo operen, que se haga todo lo posible por salvarle la vida y la conciencia a mi hijo>> aquel tipo cansado de sufrir acaba de tomar la decisión más importante en su vida. Ya no se trataba de decidir casarse y formar una familia, tampoco de invertir en un negocio emergente, mucho menos de decidir en qué casa quería pasar el resto de su vida, Rómulo acaba de decidir darle una oportunidad a su hijo, acaba de poner en juego la vida del menor, las opciones de que salga bien de la operación y que se recupere de aquel trauma encefalocraneano son poquísimas, pero había que intentarlo, Rómulo no querría ver el resto de su vida a su Gilberto postrado en una cama con mangueras y tubos en todo el cuerpo sin siquiera tener la capacidad de pensar. <<Bien, es una decisión bastante arriesgada señor, déjeme felicitarlo por su valentía. En estos momentos procederán a alistar la sala de operación>> Doña Luz, la asistenta social, se esmera una vez más en mostrarle su apoyo a Rómulo, aunque esto no sirva de nada, ella sabe bien que es estar así, en la cima de la tristeza donde la palabra alegría suena a fantasía y la felicidad no es más que un mito inalcanzable. Doña Luz se ve reflejada en Rómulo, ella trae recuerdos a su memoria, recuerdos de aquellos tiempos cuando era una niña y perdió a sus padres en un accidente automovilístico, aquella mujer que no pasa de los cincuenta años, sabe lo que es perder todo y quedarse en la mas profunda miseria sin más que lo que trae puesto, es por eso que de alguna manera se identifica con Rómulo un hombre que emergió del sótano de la pirámide social, que luchó día a día para poder darle lo mejor a su familia pero que hoy por hoy no tiene más que el triste recuerdo de una familia feliz que se partió el día que el destino toco a su puerta para cobrar lo que era suyo.
Han pasado tres interminables horas, durante este tiempo Rómulo no pensó en otra cosa que no fuera su hijo, la única persona que le quedaba en el mundo, pues ha tratado por todos los medios de olvidarse de su esposa y sus hijas porque ya no están y es el pequeño Gilberto quien lo necesita y es el pequeño Gilberto quien lo motivará para renacer de sus cenizas. Rómulo se consuela pensando que no es el único al que le ha tocado sufrir ese funesto día, se consuela sabiendo que como él, casi tres millones de personas lo han perdido todo, que esta noche escuchará el llanto de otros más que como él se quedaron solo con sus recuerdos, esos recuerdos que vienen una y otra vez solo para arrancar mas llanto y dolor, que solo están ahí como una daga moviéndose al contorno de una herida que lucha por sanar pero que aquel filo de esa daga abre una y otra vez, generando ese dolor que se acumula en el corazón y que lo va secando poco a poco. Rómulo se consuela con eso. Con saber que hoy no será el único que llore a sus muertos.
<<¿Rómulo Quintana?>> pregunta un doctor con una tabla de notas en las manos. <<Sí soy yo>> Rómulo se para intempestivamente de aquella butaca ubicada en la sala de espera. <<Señor, solo para informarle que su hijo acaba de salir de la sala de operación y que por ahora solo nos queda esperar a ver de que manera reacciona su cerebro, si desea puede pasar a verlo>> Solo esperar, solo queda esperar a ver cómo reacciona, es todo lo que hay. Esperar. Para ver si aquella decisión sirvió de algo. <<Gracias doctor, por favor indíqueme donde se encuentra mi hijo>> El doctor amable mente lo llevó hasta la habitación donde permanecía el menor. Inconsciente en una camilla, sin poder moverse ni respirar por sí solo. Rómulo acaricia suave mente las manos de su hijo y no puede evitar mojarlas con sus lágrimas, mientras le dice en voz baja que si se recupera, recuperará todo ese tiempo que no pasó junto a él solo para poder tener un poco mas de dinero, que volvería a ser aquel amigo que Gilberto tuvo los primeros siete años de su vida y que fue perdiendo poco a poco por el trabajo y el afán de ser alguien con poder. Es ahora que Rómulo se da cuenta que lo que perdió no solo es dinero, que él había perdido algo más importante que su casa y sus talleres mucho antes de ese día. Que había perdido a su familia, que el trabajo había podido más que aquel núcleo de la sociedad donde se forman el carácter y la personalidad década niño que forma parte de esta.
Han pasado tres largos años y Rómulo recuperó base de esfuerzo y sacrificio todos los bienes materiales que había perdido en aquel terremoto, pero claro esta vez no repitió los mismo errores y le dedicó el mejor tiempo de sus días a su hijo que hoy pudo volver a dar unos pasos y que en unos meses podrá hablar con normalidad y volverá a la escuela.
Rómulo aprendió –por las malas- que el destino lo hacemos nosotros y no ningún tipo desubicado que por querer bajarnos las moral nos diría cualquier cosa, Rómulo aprendió que lo más importante es Dios y la familia que solo en ellos puede refugiarse, no en el trabajo ni con aquellas personas que dicen ser nuestras amigas pero que cuando las necesitamos de verdad desaparecen. Que no haga falta perder a nuestros seres queridos para recordar que sentíamos cosas especiales por ellos.

miércoles, 6 de abril de 2011

Contando los Minutos


 contando los minutos para poder verte,
 queriendo oír lo que dice tu mirada
 no he podido dejar el miedo a perderte
 le temo al destino, me tiene con las manos atadas
 si tan solo estuviera seguro de tenerte para siempre
 mis fantasmas se irían como la sed con el agua

 tu recuerdo vaga en mi mente
 pero tu silueta la perdí a la primera pestañada
 se que volverás, no por nada he llegado a quererte
 esta noche es aterradora pero al fin llegara la mañana
 mis manos ruegan volver a tocarte
 solo se que sin ti mi vida es nada

 mis sueños murieron al anochecer
 solo queda una triste historia de hadas
 el viento sopla tristemente
 secando mi cara empapada
 tu adiós me golpeo muy fuerte
 solo queda mi llanto en la mañana

No volverá, me dice la voz del dolor
Es mejor  de una vez olvidar tu amor
Si fuera así de fácil olvidar tu mirada
Si con solo desearlo tus caricias olvidara
Por lo menos podría sobrevivir
Al la condena de vivir sin ti

Pero sé que no lo lograre
Moriré de la tristeza de no poder ver
A la musa de mis poemas
Al motivo de mis lágrimas
 A la mujer que pintó mil colores en mi alma
A la que por la eternidad será mi amada.

El Tiempo

El tiempo se encarga de torturarme
Mientras espero tu llegada
Mi corazón palpita más fuerte
Los minutos pasan y me miran a la cara
Todos creen que estoy a punto de enloquecer
Y de ti aun no sé nada.

Angustia aléjate de mí
Hoy no quiero desfallecer
¡Ho Dios apiádate de mí!
Entre mis brazos la quiero tener
Mi cielo se ha tornado gris
Y mi corazón va perdiendo la fe

La sonrisa que alumbraba mi mundo desapareció
Solo me ha dejado mil penas y dolor
Aquella voz melodiosa del medio día decidió irse
No se despidió, no dijo adiós, solo gimió triste
Espero abandonar en un rincón su voz
A ver si así aprendo a vivir sin mi sol

¿Podrá la flor brotar sin el sol que la mire?
¿Podrá el sediento calmar su sed sin agua?
En mi mundo los milagros ya no existen
Se los ha llevado un hada
Hoy mi cielo tiene mil nubes grises
Nubes que espantaron mis palomas blancas

miércoles, 19 de enero de 2011

Adios ilucion...

Podría quedarme por horas leyendo lo que tienes para decir
Podría quedarme por horas esperando a que termines eso
Eso que no me deja ir por ti
Quisiera rosar suavemente tu rostro y robarte un beso
Siento que eres más que yo
Que puedes descifrar mi interior
Me da miedo tener que decir adiós
Quisiera que todo fuera más fácil para los dos
Quisiera dejar de sentir este amor
Y que tú no tengas que disgustarte por lo que siento
Espero algún día poder mirarte sin llorar
Y que podamos tener verdadera amistad
Mientras tanto solo queda esperar
Esperar que este sentimiento se termine de largar
No te asustes si un día te llegan poemas
Serán todos los que te he de enviar
No se que mas decir, no encuentro rimas
Solo sé que llevo dentro lágrimas
Lagrimas que esperan salir
Que desean llegar ti
Y decirte lo que yo nunca me atreví.
Adiós, recuérdame por favor
Como aquél loco seguidor
Que se enamoró de tu voz
Y de lo que salía de tu interior
Adiós, yo no olvidare que Dios
Quiso mostrarme el infierno para no olvidarlo
No olvidare que un día le pedí a el
Alguien que me enseñe a querer
En mi próxima oración le pediré
Que no me quite eso por lo que le rogué.

Una Historia Infernal

   -A ver cuénteme cómo fue que sucedió.
       -No recuerdo muy bien como empezó, solo recuerdo desde la parte del precipicio en adelante. Estaba yo parado a unos metros de aquel abismo, mis ojos estaban cerrados. –No quería marearme en ese momento, quería morir, pero no como un idiota- Pegue mis brazos a mi cuerpo y cerré los puños fuerte mente. Tenía al mar al otro lado del precipicio, sentía esa brisa tan fresca en todo mi rostro y como mi cabello se movía con el viento, el sol estaba a punto de ocultarse detrás del mar-Que buen momento para morir dije para mis fueros internos- Era todo muy rocoso a mi alrededor, se me tornaba un poco complicado dar unos pasos adelante sin correr peligro de tropezarme con una piedra, hasta que la mitad de mi pie sintió el vació. Sentí una punzada muy fuerte en mi pecho, la duda empezaba a invadir mi mente. Pero no, eso no sería suficiente para rendirme, no quería ser como todos esos estúpidos que se paran al borde del precipicio a protagonizar un patético show donde solo sale a relucir su desesperación, pero que nunca se atreven a saltar: tenía que hacerlo rápido de lo contrario algún carro podría pasar por esa desolada carretera y lo más probable es que alguien intentaría persuadirme. Volví a retroceder unos cuantos metros, lo suficiente para no marearme con el vacio, abrí los ojos y lo primero que pude distinguir era el sol, mas grande y anaranjado de lo normal, delante de él el mar, tan sereno como nunca con el reflejo del sol en el, esperándome con los brazos abiertos, listo para llevarme al más allá, digo al mas allá porque no tenía la certeza de que exista el cielo o el infierno, y tampoco y iba a preguntarme sobre eso en ese momento, total, faltaría poco para descubrirlo. Volví a cerrar los ojos con fuerza, tanta fuerza que los parpados empezaron a dolerme y las lagrimas resbalaban por mis mejías, di un grito desgarrador, en seguida emprendí la carrera hacia el vacio. Muchas imágenes pasaban como una película en mi mente, pude distinguir mi primera foto con un uniforme de colegio y una lonchera de los power rangers, también distinguí la vez en que mi madre me recogía del suelo después de estrellarme con la bicicleta, recordé la vez que di mi primer beso y la primera chica de la que me enamoré, pude distinguir mi foto de graduación y un retrato junto a mis padres cuando cumplí dieciocho. De pronto pisé una piedra y todo mi cuerpo se fue para adelante, la caída no era como pensé, fue muy dolorosa iba maldiciendo aquella piedra mientras rodaba por esa interminable bajada, mientras me golpeaba con cada roca que se cruzaba en mi descenso, hasta que mi cabeza se estrelló con una de esas, lo último que recuerdo de eso es un sonido semejante a un puñete en la pared y un dolor terrible. ¿Lo demás? Sentía que caía en un vacio interminable, trate de abrir los ojos pero me di cuenta que estaban abiertos, que la oscuridad era absoluta, a medida que caía me daba escalofríos y una ligera sensación de incertidumbre, ya no sentía dolores ni penas, solo caía. De pronto sentía calor, a medida que caía iba sintiendo mas calor,  unos gritos desgarradores se hacían cada vez más fuertes, escuchaba gente que gritaba desesperadamente y extraños seres que proferían sonidos indescifrables, la angustia se iba apoderando de mi hasta que llegué al fondo. Y era como si alguien hubiera prendido la luz de golpe, pude visualizar gente colgada de la lengua en unos grafios y quemándose los pies con unas llamas que salían del suelo << esos son los políticos que con sus palabras oprimen al pueblo>> me dijo una voz. Mas allá vi gente que vomitaba y volvía a comer eso que echaban de su boca <<Esos los adictos que trataron de dejar sus vicios pero no lo lograban y volvían a lo mismo>> Volvió a decirme aquella voz. Camine unos pasos y vi una especie de humanoides con solo dos dedos en eso que parecían manos y pies, sus rostros eran tapados con una suerte de pasamontañas y sus cuerpo cubiertos con túnicas azules manchadas con sangre. Estos humanoides cortaban con un hacha las leguas de unas personas, lo curioso era que las lenguas se regeneraban y a medida que se regeneraban se las volvían a cortar <<Esas son las personas que lograron sobresalir por las cosas malas que decían sobre los demás>>. Me llenaba de terror preguntar de qué manera serian castigadas las personas que se suicidaban. <<Sé lo que quieres saber>> me dijo aquella voz <<Las personas como tú, solo miran todo esto porque a ellos no les importó la vida, llegara un momento que empezaras a sentir el dolor de todas estas personas. Y sufrirás más que ellos. Noté que estas personas estaban en una especie de jaulas y cada jaula llevaba el nombre de un país, le pregunte a aquella voz por qué cada país tenía un infierno en particular, a lo que la voz me respondió diciendo que cada país tenía una cultura diferente y lo que se consideraba malo en uno, no lo era en otro, por eso cada país tenía un infierno en particular, Yo no soportaba ver todo eso, vi como toda esa gente gritaba desde lo profundo de su ser, como todos ellos sufrirían por la eternidad. Oye voz-dije al fin- donde está el infierno del Perú. << ¿El infierno del Perú?>>- me pregunto un tanto desconcertada la voz- Sí el infierno de Perú- respondí. <<Ha sí, el infierno del Perú. Veras, ese infierno se tuvo que clausurar, porque ahí nadie quería sacar el filo a las hachas, la gente no lograba vomitar por que la comida era demasiado rica y los políticos que oprimían al pueblo no  podían ser colgados por que los garfios se podrían a tener contacto con esas lenguas tan asquerosas y la gente que se les cortaba la lengua no sufrían en lo mínimo por que tomaban pisco y se les iba el dolor, además los demonios ahí coimeaban para no torturarlos y el diablo solo iba a firmar y no hacer nada para ponerse a jugar póker con los políticos, ¿Sabes? El diablo siempre perdía (nadie sabe cómo, pero los políticos eran más astutos que él) Es por eso que ese infierno fue clausurado, ahora los peruanos van a l infierno de España que es su madre patria)>> Ha ok ok – respondí- .
      -Y cuénteme, que hizo usted para deprimirse a tal punto de querer acabar con su vida.
      -Nada doctor solo fui víctima de una infidelidad- Note que hacía mucho calor en aquella habitación, note también que el doctor era bastante delgado y ojeroso- Eso fue lo que me ocurrió doctor.
      -Vamos tiene que haber algo mas, dígame que crimen o delito cometió.
      Ninguno- El psicólogo se empezaba a impacientar, noté como sus ojos se llenaban de rabia, también note que su consultorio estaba pésima mente decorado, no entiendo como alguien puede pintar un consultorio psicológico de rojo y colgar cuadros de Davincci y Alfred Sisley si no combinan.
       -¿Algún pensamiento impuro tal vez?
      -Sí varios, a veces soñaba que era escritor y relataba la manera de cómo aprendí a conducir una rav4 negra XD.
      -Bien suficiente para condenarlo. –De pronto empezaron a salirle unos cuernos en la frente a aquel psicólogo sin gusto artístico, sus dedos se hacían más largos y flacos y se me acercaba lentamente con mucho odio en sus ojos para tomarme del cuello mientras yo estaba petrificado por lo que acababa de ver. Pero sucedió lo inesperado, la habitación se llenó de una luz enceguecedora y un hombre con pinta de judío con ojos de fuego y una túnica blanca como la nieve gritaba fuertemente (noooooo). No dejaré que te lo lleves – dijo el tipo con pinta de judío- y se paró delante de mí, note que sus manos tenían agujeros y su cabello era un tanto largo y lacio, el psicólogo sin gusto artístico se llenó de terror y cayó en el suelo postrado ante el tipo judío con huecos en las manos.
      -Me pertenece –dijo el psicólogo-
      -No, el no está muerto aun, no juegues con su mente, yo le daré una nueva oportunidad- uff estaba a salvo, me sentía en paz con solo escuchar su voz, sentía que el tenia algo distinto, la luz que irradiaba llenaba mi corazón de alegría. Sin más que hacer el psicólogo loco despareció diciendo palabras que no alcancé a entender. El tipo judío volteó a verme y me abrazó, dijo que todo estaría bien, que sería hora de empezar una nueva vida, que él había sufrido todo lo que yo merecía, que solo tenía que aceptarlo como mi salvador y confesar con mis labios que creía en el. ¿El resto?
Escriban lo que sigue de la historia ustedes mismos, hagan de cuenta que su vida empieza a partir de aquí, no dejen que el diablo sin gusto artístico los convenza de que no hay oportunidad. Mientras estén vivos la habrá.

mi primera vez...


Me paré en frente de él, no pude evitar fijarme en lo fuerte y grande que era
Su color oscuro lo hacia verlo aun mas atractivo – con el te sentiras en las nubes me decían-
Según había escuchado el tenia un largo recorrido,- es un guerrero de muchas batallas volvieron a decir- era la primera vez que yo haría esto, pero sentía confianza en el, sabia que me protegería, que estaría seguro si lo hacia con el. Los minutos pasaban yo me ponía cada vez mas nervioso, se acercaba la hora de la verdad, se acrcaba lo hara de hacer eso que tanto había esperado. Sabía que este momento marcaria una etapa de mi vida, que este día seria muy especial, tal vez recordaría mi primera vez por el resto de mi vida, y sabia que sería sensacional porque sería con él, con él que se veía tan fuerte, tan experimentado, tan seguro y con muchas cualidades que si las detallo nunca acabaría. La hora llegó, yo muy nervioso aun, me acerque lentamente a él- tranquilo todo va estar bien, esta será tu primera vez pero te aseguro que no te dolerá, me decía la gente que me acompañaba- y él a unos paso de mi esperando que me suba en el, para llevarme a lugares que nunca conocí para hacerme sentir vivo de verdad, hacerme disfrutar de un “largo viaje”. Yo seguía acercándome lentamente a él, lo tomé por un costado y me subí en el. ¿El resto?... pareciera que el sabia perfectamente lo que hacía, yo podía sentir sus vibraciones en todo mi cuerpo, era como si él me abrazara, sentía su pulso muy cerca y sus rugidos hacían que mi piel se erice, la adrenalina corría por mi venas y el sudor inundaba mi rostro, tome fuerte mente esa cosa larga y negra- a decir verdad, era más dura de lo que pensé- tomé fuertemente esa cosa tan larga y tan negra que mis manos no alcanzaban a cubrirla toda, la movía de un lado a otro, acelerando y frenando, acelerando y frenando, y él me llevaba a través de todas esas sensaciones que siempre imaginé sentir pero que nunca me atreví a experimentar, no sé si por vergüenza, o temor o simplemente porque no me sentía preparado, yo solo me concentraba en él y todo lo que hacía, trate de grabar en mi memoria cada segundo que pasara, quería recordar con lujo de detalles esa primera vez Hasta que el camino terminó y el hombre que estaba a mi lado me dijo que eso era todo.
Esa fue mi primera vez conduciendo una rav4 negra……. XD 

Hoy recordé como se expresan los sentimientos atreves de las letras

Hoy el cielo vuelve a tener su tono azul,
Hoy el sol vuelve a brillar
Las nubes que al fin salieron de mi corazón
Hoy mi alma volvió a cantar
Hoy mi voz dejó de sonar en re menor
Mis penas escaparon para no llorar
Y una esperanza se enciende en mi corazón
Hoy el viento despejó la neblina
Y pude escuchar la voz de Dios
Hoy me volvió a embargar la alegría
Y llenó todo mi interior
Hoy pude ver la amargura en un rincón
Agonizando pidiendo perdón
Me puse de pie y la mande a rodar
Hoy aprendí una nueva canción
Y mi voz suena en sol mayor
Hoy después de mucho, recordé tu voz
Ella fue quien llamó al sol
Hoy por ti el cielo se despejó
Las nubes se fueron al verte llegar
Y tus manos echaron la neblina
Esa que habitaba mi corazón
Y no me dejaba verte mi amor.
Hoy empecé a vivir para alegrar tu corazón